miércoles, agosto 15, 2007

Biblioteca


Deseo el silencio de una biblioteca --como sedienta-- en medio de un mar de estímulos


9 comentarios:

Bohemia dijo...

Me encantan las bibliotecas...
Siempre salgo contenta de allí..

y silenciosa...

BSS

alida dijo...

Las dos cosas son imprescindibles
Que delicia de café

Isa dijo...

Y el azúcar de una caricia -como golosa- en la osacuridad de la arena.
Saludos.

Mae dijo...

No me gusta el silencio de las bibliotecas. En general es que no me gusta el silencio, pero si es en medio de un mar de estímulos quizás merezca la pena. Besos.

Noa- dijo...

Ufff... me apasionan... me encuentro en mi habitat... como pez en el agua.

Saludos

Max dijo...

En muchos lugares es un bien escaso, como el agua. Se agradecen esos oasis de silencio.

Xuravet dijo...

El silencio que es tan sonoro, que te invita a darte cuenta de lo bullicioso de la vida, de ese ruido constante que no te deja en ningún sitio.
Un saludo desde el silencio interrumpido de las vacaciones que han terminado, para retomar la navegación en ese mar interminable de estímulos y trabajo.
Sin azúcar por favor.
Saludos.

JHWH dijo...

Aaaaaamiga, aquí has hecho poesía.
:)
xxxooo.

Churru dijo...

Es verdad que no apreciamos el silencio hasta que de repente nos rodea. Así es la vida de hoy.

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